| La cirugía
plástica estética busca modificar la forma de una región
anatómica que por motivos hereditarios, por cambios en el metabolismo
o por el paso de los años tenga una apariencia no deseada por el
paciente.
Dos consideraciones son esenciales a la hora realizar una intervención
de cirugía plástica estética: Función y Naturalidad.
De nada sirve mejorar el aspecto de una nariz si ello conlleva el no poder
respirar bien. Del mismo modo sería inaceptable rejuvenecer un
rostro si ello supone disminuir su expresividad, aumentar el tamaño
del pecho si ello conduce a perder totalmente el sentido del tacto en
él o retirar unas bolsas de los párpados si se produce una
conjuntivitis crónica. Por ello, la intervención debe realizarla
un cirujano con profundos conocimientos anatómicos y una amplia
experiencia en cirugía plástica reconstructiva.
La naturalidad en los resultados se obtiene no sólo gracias al
buen gusto y sentido artístico del cirujano sino sobretodo gracias
a su actitud crítica y nivel de exigencia. Al análisis de
los errores cometidos con técnicas más convencionales que
a menudo producen resultados "artificiales", debe sumarse una
actualización permanente para proporcionar a los pacientes las
técnicas que produzcan los resultados más naturales con
el menor riesgo posible.
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